“No puede ser que estos pibes lleguen y hagan lo que quieran”, vociferó en una de las últimas visitas en el Congreso José Luis Gioja, diputado, presidente del PJ y ex gobernador de San Juan, en referencia a Sergio Uñac, quien ya no lo obedece.

Según La Politica On Line, su bronca era porque no logra confirmar la reelección de su par y protegida Daniela Castro, a sólo un mes del cierre de listas nacionales, previsto para el 24 de junio.

Uñac y sus colegas peronistas hablan a diario con Rogelio Frigerio y en estos meses recibieron un mensaje claro: En la Casa Rosada quieren legisladores leales a los gobernadores y ya no libre pensadores.

Mucho más si entre los mandatarios avanza la idea de un pacto de gobernabilidad después de las elecciones de octubre, como hablaron esta semana y escenificaron Miguel Pichetto y Ernesto Sanz en el Senado.

Frigerio y Marcos Peña recibieron un duro golpe en diciembre, cuando intentaron dominar la sesión de Ganancias pero no evitaron el fugaz acuerdo de Massa y el kirchnerismo.

Se votó entrada en la madrugada, mientas el ministro y el jefe de Gabinete conversaban con varios gobernadores para sacar a sus diputados del recinto. No lo lograron y recién pudieron torcer la historia en el Senado.

Los gobernadores peronistas tampoco quieren rebeldes y para eso deben romper sus viejas alianzas.

Por ejemplo, aquella noche del debate de Ganancias, el entrerriano Gustavo Bordet le pidió a sus diputados Carolina Gaillard y Lautaro Gervasoni que abandonaran la sesión, pero no se fueron. Ya lo habían desobedecido cuando les pidió irse del FpV-PJ y sumarse al bloque justicialista.

Junto a Jorge Barreto tienen mandato hasta diciembre y se descuenta que Bordet no los tendría en cuenta.

En Chaco ya lo resolvieron: Juan Pedrini, diputado leal a Jorge Capitanich es ahora candidato a diputado provincial. Se lo pidió su gobernador, Domingo Peppo, cuando definió que los primeros dos lugares de la lista nacional los elegirá sin consultar al actual intendente de Resistencia.

El tucumano Juan Manzur también sabe que el PJ no logrará ubicar a más de dos diputados de los cuatro que elige su provincia.

Según confirmaron a LPO fuentes provinciales, su antecesor y senador José Alperovich presiona para poner al menos uno de ellos. Manzur se conformaría con su secretario general, Pablo Yedlin.

El riojano Sergio Casas no tuvo mayores problemas con su sucesor Luis Beder Herrera, quien se llevó a Teresa Madera al bloque justicialista y ahora la postula como diputada provincial. El gobernador no tendría problemas en armar la lista.

José Urtubey tampoco tuvo rebeldes (sus diputados fueron creadores del bloque Justicialista) y la catamarqueña Lucía Corpacci sólo a la diputada Verónica Mercado, ex sobrina del extinto Armando “Bombón” Mercado, recordado fundador del kirchnerismo catamarqueño y con mandato hasta 2019.

El formoseño Gildo Insfrán y el pampeano Carlos Verna no tiene rivales y la fueguina Rosana Bertone ya dejó atrás su origen kirchnerista, no responde llamados de Cristina Kirchner y juró lealtad con Frigerio, quien le permite pagar salarios con adelantos de coparticipación y le pide fidelidad de su senador, José Ojeda.

Bertone rompió vínculo con los dos intendentes fuertes de su provincia, Gustavo Mealla (Río Grande) y Walter Vuoto (Ushuaia), cercano a La Cámpora. Y también con sus diputados. Ahora es momento de armar su lista.