Mientras en el territorio bonaerense el debate está centrado en la definición de las candidaturas que tienen a la ex presidenta Cristina Kirchner como una de sus protagonistas, los gobernadores peronistas, aquellos con poder territorial, preparan una estrategia común para el día después de las elecciones.

Según LA NACION, los mandatarios de Córdoba, Salta, La Rioja, Catamarca, Misiones, Entre Ríos, San Juan, Tucumán y Tierra del Fuego proyectan que la administración nacional intentará ajustar el gasto para achicar el déficit fiscal, una de las grandes deudas en materia económica, y que las restricciones se concentrarían en los recursos que reciben las provincias.
Esto fue lo que sobrevoló el congreso del PJ cordobés, que ayer cerró el gobernador Juan Schiaretti. “No hay posibilidad de república en la Argentina sin el peronismo y no hay posibilidad de que el peronismo tenga vigencia si no es republicano”, afirmó después de una serie de reclamos por más federalismo, aunque evitó anuncios explícitos de candidatos para las legislativas.
Los mandatarios provinciales trabajan en la consolidación un frente común que, hasta el momento, no tiene un líder claro. Schiaretti dejó siempre ese rol a su antecesor, Juan Manuel de la Sota, que hace diez días decidió no participar de la competencia electoral para pelear en 2019. Ahora asoma como uno de los voceros ante la Nación.

Otro interlocutor es Juan Manuel Urtubey; el salteño insistió en que el reordenamiento del PJ será gradual y en que no habrá un nuevo liderazgo a corto plazo. En estas elecciones cada gobernador jugará fuerte en su propio distrito y recién después de la votación aparecerán como un grupo con intereses homogéneos.

En el cierre del congreso del PJ -del que participaron unos 1500 dirigentes- Schiaretti reiteró sus cuestionamientos por la inequidad en reparto de subsidios: “Quiero que alguien me explique por qué en Córdoba se paga 13 pesos de transporte y en la Capital Federal se paga menos de 6. Quiero que alguien nos explique a los habitantes del interior por qué toda la plata que pone en subsidios el gobierno nacional está para el Conurbano la Capital Federal”.

Schiaretti además apuntó que las elecciones legislativas son “centrales”, no porque vayan a cambiar la composición del Congreso, sino porque “debe ratificarse la posibilidad de gobernabilidad”.

Y retomó el concepto de hace unas semanas ante empresarios. “Lo importante es que quienes garanticen el consenso y la gobernabilidad seamos aquellos que no formamos parte del Gobierno, y es el peronismo del interior el que lo va a garantizar”, dijo el mandatario provincial.

En ese sentido, Schiaretti mencionó que ya colaboraron con el oficialismo para resolver temas claves como la nueva ley de Ganancias. “Fuimos los que paramos el país cuando estaba al borde del barranco a fines del año pasado (…). Estoy seguro de que vamos a ser los peronistas del interior los que garantizaremos la gobernabilidad después de octubre”, resaltó el cordobés.

De muy buena relación con el presidente Mauricio Macri, Schiaretti exigió que “se respeten a los gobernadores y a los intendentes que han sido elegidos por la voluntad popular, que no se les retaceen los fondos, que no vayan desviándolos”.

Pese a que no develó el misterio, los gestos de Schiaretti dejaron pistas sobre quienes serán las cabezas de lista de octubre: al terminar su discurso se abrazó con su vicegobernador, Martín Llaryora; y con su esposa y secretaria de Empleo, Alejandra Vigo, a los que destacó como “figuras nuevas que expresan la renovación”.