El presidente Mauricio Macri pidió “el apoyo” al gobierno de Cambiemos en las elecciones que el domingo próximo se realizarán en Chaco, La Rioja y Corrientes, para que “se consolide el camino del cambio iniciado por los argentinos”.

En una serie de conferencias que brindó el miércoles pasado y que fueron difundidas ayer en distintos canales de televisión del interior del país, el jefe del Estado respaldó a cada uno de los candidatos oficialistas, y destacó: “Transformar un país lleva su tiempo y se necesita de la convicción de la mayoría de los argentinos, que por suerte hoy la tenemos”.

“Lo que va a cambiar la Argentina no es la decisión de un presidente y su gobierno sino la de la mayoría de los argentinos. No depende solamente de mí, es algo que tenemos que hacer juntos”, sostuvo Macri.

Rechazo de Alfonsín

En tanto, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, le ofreció a Ricardo Alfonsín, uno de los radicales más críticos de la gestión de Cambiemos, un lugar en la lista de diputados nacionales por la provincia. Pero el hijo del ex presidente rechazó el ofrecimiento.

La propia Vidal se comunicó con Alfonsín para proponerle una reunión, que se concretó la semana pasada en Buenos Aires. En ese marco, le ofreció formar parte de la boleta de Cambiemos, cuya cabeza todavía no fue definida.

Alfonsín, quien viene realizando cuestionamientos a la gestión de Cambiemos, sobre todo por el desdibujado rol del radicalismo en la alianza gobernante, le dijo que no y le aclaró que sólo aceptaría renovar su banca si se habilitan las Paso en esa provincia.

Frente a la negativa, Vidal le ofreció a Alfonsín la posibilidad de designarlo en una embajada (no le precisó cuál). Pero recibió otra negativa.

El radicalismo le reclama al PRO tres lugares en la lista de diputados nacionales por Buenos Aires, en los cuales no está incluida la posible postulación del neurocientífico Facundo Manes (porque no lo consideran propio). Sin embargo, hasta el momento, recibirían solo dos espacios.