Tras la convocatoria adelantada a elecciones legislativas provinciales, más de la mitad de los riojanos asistirán este domingo a las urnas para definir los mandatos de 18 diputados que representarán a siete departamentos, de las cuales 14 actualmente son del oficialismo justicialista.

De esta manera se cumplirá la decisión del gobernador, Sergio Casas, que desdobló las elecciones locales de las nacionales para evitar el posible arrastre de votos de Cambiemos en favor de sus candidatos.

Según Noticias Argentinas, el cambio en el cronograma electoral fue tomado en base a los resultados del balotaje de 2015: en el mano a mano entre el líder del PRO, Mauricio Macri, y el entonces gobernador bonaerense, Daniel Scioli, el primero se llevó el triunfo en tierras riojanas, a pesar de que en las PASO y las generales había ganado el Frente para la Victoria.

“Espero que en esta elección los riojanos nos vuelvan a acompañar para que sigamos juntos en esta dirección”, resaltó el propio jefe de Estado el pasado miércoles, en alusión al triunfo que obtuvo Cambiemos con el 56,50 por ciento en la segunda vuelta.

La convocatoria provocó una eclosión en el oficialismo debido a que Casas no logró el consenso para sostener la unidad de todo el espacio gobernante en una misma lista y por tanto también habrá competencia para saber si en las filas del Gobierno hay un espacio consolidado o si hay peligro para mantener la hegemonía con vistas al 2019.

Para reforzar las chances electorales, tanto el mandatario provincial como su antecesor y líder territorial del PJ, Luis Beder Herrera, colocaron en la cabeza de la lista a la diputada nacional Teresita Madera seguida del exintendente capitalino Ricardo Quintela, con una campaña que hizo eje en el desplante de la Nación para con la Provincia en materia de recursos y obras.

Así las cosas, el intendente capitalino, Alberto Paredes Urquiza, salió a competir con candidatos propios en una agrupación en la que reunió radicales disidentes y peronistas renegados.

El denominado Encuentro por La Rioja lleva como primer candidato al viceintendente, Felipe Álvarez, y tiene como discurso “desterrar a la vieja política” bipartidista, aunque tanto Paredes Urquiza como Álvarez tiene una larga trayectoria como funcionarios provinciales.

Pero además en el arco peronista se suma Enrique Rodríguez, candidato por el Partido Acción Riojana, que está auspiciado por el vicegobernador, Néstor Bosetti.

Estas candidaturas hacen más que evidente la interna en el oficialismo, que también estará representado por la concejala Gabriela Amoroso del Partido Por la Gente, mientras que el Frente para la Victoria tendrá su propia lista con el dirigente Néstor Johannsen a la cabeza.

En Cambiemos, el panorama se cerró bajo las estructuras de la UCR, el PRO, la Coalición Cívica y algunas agrupaciones independientes, lo que le costó al espacio que conduce el ministro de Defensa, Julio Martínez, la salida de los exaliados ambientalistas que gravitaron en comicios anteriores.

El vicepresidente del Comité Capital de la UCR, Gustavo Galván, y el empresario Alfredo Brígido, por el PRO, encabezan la lista por La Rioja y en la última semana de campaña contaron con el apoyo de la vicepresidenta, Gabriela Michetti, y del jefe de Gabinete Marcos Peña.

En el espacio que responde al oficialismo nacional confían en mantener gran parte de las adhesiones suscitadas en las elecciones de 2015.

Pero en el cuarto oscuro de los capitalinos habrá además otras 12 boletas: cuatro de agrupaciones de izquierda (Nueva Izquierda, Izquierda por el Socialismo, Partido Comunista y Frente de Organizaciones Populares); Nuestra Tierra buscará darle una renovación al mandato de la diputada ambientalista Lucía Ávila; mientras que el exradical Walter Cruz quiere una banca con el sello del Frente Renovador.

Las cinco restantes corresponden a distintos movimientos vecinalistas que pretenden posicionarse como alternativas a las fuerzas tradicionales.

En lo que respecta a las otras diez bancas que se ponen en juego en el interior de la provincia, tres son en representación de Rosario Vera Pañaloza, donde la interna justicialista se evidencia con la presencia de la exlegisladora nacional Alejandra Oviedo y el ministro de gobierno, Claudio Saúl.

También se disputarán tres escaños en el departamento Felipe Varela, mientras que en Vinchina, Sanagasta, Castro Barros y Facundo Quiroga los candidatos intentarán quedarse con alguna de las cuatro que se pondrán en juego en cada distrito.

En estas últimas cuatro jurisdicciones el oficialismo justicialista tiene casi garantizado el comicio y no se esperan sorpresas.

En la última semana de campaña el Gobierno municipal anunció el pase a planta de más de dos mil empleados que se desempeñaban en planta transitoria, mientras que el provincial dejó trascender la posibilidad de sostener en el sueldo de los empleados públicos un adicional de 1.500 pesos que la provincia pagó excepcionalmente en los meses de marzo y abril.