En el Gobierno quieren aprovechar la utilización casi nula que habrá de las primarias en estas elecciones parlamentarias para eliminarlas con la idea de ahorrar costos. Se trata de una jugada que les permite además dificultar una síntesis del peronismo en 2019 que le dispute en unidad la sucesión a Mauricio Macri.

Las voces más autorizadas del Ejecutivo salieron a destrozar en los últimos días el sistema de primarias que se implementó por primera vez en 2011 por impulso directo de Cristina Kirchner, que ahora se negó a utilizarlo para dirimir su candidatura con Florencio Randazzo, al punto que directamente le entregó el PJ para evitarse ese trance.

El jefe de gabinete, Marcos Peña, sostuvo la semana pasada que las Paso son “un invento argentino al cual hay que analizar a partir de lo que ha sido su experiencia y su implementación”.

El presidente del PRO, Humberto Schiavoni, propuso este lunes un esquema electoral donde las primarias no sean obligatorias o directamente sean eliminadas del cronograma electoral.

“Está en carpeta”, admitieron a LPO en Casa Rosada en relación al proyecto que deberán enviar al Congreso para eliminar la ley, sancionada en 2009.

El argumento del Gobierno es que las primarias cuestan casi 2.800 millones de pesos y como se vio en esta elección prácticamente ninguna fuerza importante las utilizará. Además obligan a la gente a votar dos veces.

Si bien el argumento oficial es el “costo innecesario” de 2800 millones de pesos para una herramienta que en estos comicios no será utilizada por los principales partidos que competirán en agosto, el tema de fondo es la meta del Gobierno para evitar que el peronismo vaya unido en las generales de 2019 tras una interna.

Pese a que el peronismo no accedió a esta herramienta e irá dividido en tres en la provincia, la ley facilita el financiamiento de las internas de los partidos y por eso es utilizada casi sin falta por los partidos con menos recursos, como la izquierda.

Para 2019, en el peronismo creen que la única manera de armar un frente para derrotar a Macri y evitar su reelección, es a través de una interna que incluya a Cristina, los gobernadores -el salteño Juan Manuel Urtubey es quien asoma con mayores ambiciones- e incluso Sergio Massa.

La idea del Gobierno al eliminar las primarias es, justamente, complicar una síntesis de Cristina, Massa y los gobernadores, una tarea que hasta ahora viene realizando con bastante eficacia. Por eso, en el Gobierno esperan tener el apoyo de los senadores que responden a los gobernadores para derogar la norma.

Para eso confían además en el apoyo de otros sectores de la oposición que están contra las primarias. En la Ciudad, casualmente, se presentó la semana pasada un proyecto para eliminar las Paso porteñas y la iniciativa no fue del PRO sino del legislador Adrián Camps, del Partido Socialista Auténtico.