La secretaria de Trabajo de La Rioja, Miriam Espinoza, advirtió ayer sobre la “situación crítica” que atraviesa la industria local porque en los últimos dieciocho meses se perdieron 1.700 puestos de trabajo debido al achicamiento o cierre de empresas en esa provincia.

Espinoza recordó que en 2016 cerraron Argencos, dedicada a la cosmética, que despidió a 36 trabajadores; Yovilar, una empresa elaboradora de aceitunas (echó a 38 empleados), y Cobena (27 despidos), dedicada a la manufactura de cueros.

Agregó que en lo que va de 2017 la industria riojana sufrió el cierre de dos empresas: Unisol que fabrica para la firma Puma, y cerró su planta de 100 trabajadores y VF indumentaria textil, que ya despidió 80 operarios. “Además tenemos empresas que a pesar de que no cerraron despidieron una gran cantidad de empleados, como Hilados (100 despidos), Kalpakián, que arrastra despidos paulatinos desde hace dos años, Polinoa (140) y Colortex (130)”, resaltó la secretaria riojana.

“Hay otras firmas que decidieron reducir el horario de trabajo y la producción durante los fines de semana en pos de evitar cesantías”, expresó la funcionaria del gobierno de la provincia de La Rioja.