Cercado por las impugnaciones en torno a su candidatura, como también por la intención del Gobierno nacional de que no sea candidato, el ex presidente y senador nacional Carlos Menem, recurrió a uno de sus más cercanos colaboradores para intentar torcer el destino.

Se trata del ex ministro de Interior, Carlos Vladimiro Corach, quien es recordado por sus conferencias de prensa diarias en la puerta de su departamento, en donde inclusive ofrecía medialunas con café a los periodistas que se hacían presentes.
Corach formará parte de una ingeniería política y judicial que buscará evitar que la Cámara Nacional en lo Electoral termine por dejar fuera de la competencia a Menem, sobre quien pesa una condena judicial por la venta de armas a Ecuador y Croacia; y que la semana pasada recibió un revés judicial al revocarse su sobreseimiento por la voladura de Río Tercero.

El ex ministro de Interior volverá, entonces y aunque sea por un tiempo según explicaron desde su entorno, a la política luego de su retiro. En los últimos años se dedicó la escritura, entre ellos sus memorias tituladas: "18.885 días de política: Visiones irreverentes de un país complicado".

En su familia uno de sus hijos, Maximiliano, se dedica de lleno a la política. Dirigente del PRO en la Comuna 14, de la cual supo ser presidente de la Junta, Corach es actualmente el subsecretario de Fortalecimiento Familiar y Comunitario. De él depende, entre otras cosas, el Operativo Frío, el censo de personas en situación de calle y la relación entre el Gobierno y las cooperativas de cartoneros entre otras.