La Corte Suprema se prepara para otorgarle a María Eugenia Vidal un triunfo político inédito después de las elecciones de octubre, cuando muy probablemente falle a favor de su reclamo por la actualización del Fondo del Conurbano, según confirmaron a LPO fuentes al tanto del proceso.

Este expediente es por lejos el más importante en términos políticos que tiene la Corte en sus manos y, por eso, los ministros buscan evitar cualquier definición delicada. Como lo han hecho en otros casos sensibles y es casi una doctrina, los cortesanos apelarán a un fallo salomónico, tratando de dejar conformes a todas las partes.

La primera decisión que los integrantes del máximo tribunal tomaron respecto a este caso es dejar la resolución para después de las elecciones generales, en una obvia maniobra para evitar una lectura política que se mezcle en la discusión electoral. Mientras tanto escucharán los planteos del resto de las provincias, que antes de las primarias acordaron una defensa en bloque.

Pero lo más destacado de las conversaciones preliminares de los jueces de la Corte es que coinciden en que Vidal tiene razón en su planteo general sobre la necesidad de actualizar el Fondo del Conurbano, congelado en 1996 cuando era de 650 millones de pesos. Según los cálculos del gobierno bonaerense, la actualización lo llevaría a alrededor de 48 mil millones anuales. Se trata de una fenomenal cifra que explica el déficit estructura de la provincia.

“Nos deben un presupuesto entero, alrededor de 460 mil millones de pesos”, recordó días atrás Vidal, cuando cruzó a sus colegas peronistas que se habían reunido para definir una posición común. La gobernadora dijo entonces que “Buenos Aires es la única provincia que recibe menos de la mitad de lo que aporta” y detalló que aporta el 40% de los fondos nacionales y recibe el 18%.

En ese punto, en la Corte no encuentran argumentos para rebatir el planteo. Sí hay una discrepancia respecto de dónde tienen que salir los fondos para compensar a Buenos Aires. Vidal planteó en esa entrevista que “una parte lo tiene que poner el gobierno nacional y otra parte las provincias”. Ese es el punto que más preocupa a los gobernadores, que en los últimos repitieron las cifras millonarias que perderían si prospera el reclamo.

Sin embargo, según confiaron las fuentes a LPO, la Corte se inclinaría por resolver que el dinero para actualizar el Fondo del Conurbano (que surge de la recaudación del impuesto a las ganancias) salga de la parte de la torta que se lleva la Nación. Es decir, los desfinanciados no serían los gobernadores sino Mauricio Macri.

El Presidente apoya el reclamo de Vidal, algo que reiteró días atrás cuando le pidió a los gobernadores que respeten el fallo de la Corte. Pero si el máximo tribunal falla en el sentido que adelantaron las fuentes, no hará más que incrementar el rojo fiscal de la Nación, por lo que los gobernadores temen que de una forma u otra terminen sufriendo recortes.

Macri lo sabe y por eso el año pasado habilitó a Vidal a apurar el reclamo por la vía judicial. En la Rosada entendieron que esa era la única forma de evitar un reclamo masivo de los gobernadores, que siempre están atentos a los fondos que Nación le gira a Buenos Aires y CABA. De hecho, a principios de año hubo críticas porque le giró 25 mil millones a Vidal como compensación por el congelamiento del Fondo del Conurbano. Con un fallo a favor de la Corte, el Presidente cree que estará liberado de las quejas del peronismo.

Pero nada calmará los nervios de los gobernadores peronistas, que no quieren saber nada con que la provincia de Buenos Aires se termine llevando una porción semejante de la torta. Es por eso que determinaron que sea Juan Manuel Urtubey el encargado de las negociaciones con la Corte. El salteño ya está encarando los diálogos y días atrás dejó en clara su posición: “el camino correcto para resolver el reclamo es el Congreso y no la Corte Suprema; así lo marca la Constitución”.