Ya están desplegados todos los números sobre la mesa. El presidente Mauricio Macri dio su visto bueno para cumplir con la fecha que fija la ley: el 15 de septiembre el Gobierno presentará en el Congreso el proyecto de ley de Presupuesto 2018 y para esto ya empezó a preparar a su tropa parlamentaria de Cambiemos para lo que considera la otra “gran batalla política” después de las PASO y de las elecciones de octubre.

En la Casa Rosada admiten que la pelea con la oposición será muy dura y hubiesen preferido mostrar los crudos números del Presupuesto del año que viene luego de los comicios del 22 de octubre. Pero Macri está dispuesto a cumplir con las formas de la ley y “sincerar abiertamente la economía”, como les gusta repetir a los funcionarios del Presidente, antes de las elecciones. La idea de fondo es dar la batalla final en diciembre, con el espaldarazo que esperan contar de las urnas aunque con el actual Congreso minoritario para el oficialismo. Es que en el Gobierno no creen que cambie mucho más la relación de fuerzas después de las elecciones y con el nuevo Congreso después del 10 de diciembre.

Según revelaron a Infobae al menos cinco fuentes calificadas del Gobierno, los números del Presupuesto 2018 no parecen ser muy halagadores: se prevé una inflación del 12%, un crecimiento del 3% y lo más difícil de defender en el Congreso será la meta del déficit primario nacional que se reduce en un punto. Es decir, del déficit del 4,5% del PBI proyectado este año al 3,5% para el año que viene. En la práctica, esto implicará un recorte de gastos y partidas para las provincias. Sin embargo, en el Gobierno creen que esto será recompensado con un leve incremento de las partidas de Desarrollo Social.

Hubo dos reuniones reservadas en los últimos días con las mayores espadas del oficialismo en Diputados y el Senado como son Federico Pinedo, Emilio Monzó, Mario Negri y Nicolás Massot, entre otros. Allí los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; de Finanzas, Luis Caputo y el de Interior, Rogelio Frigerio explicaron a la tropa legislativa las metas centrales del Presupuesto 2018. La próxima semana estos tres funcionarios comenzarán andar por las provincias para exponer ante los gobernadores sobre las “bondades” del proyecto de cuentas nacionales del año que viene. El tema no es menor ya que el proyecto de Presupuesto 2018 vendrá atado de una profunda reforma fiscal en acuerdo con las provincias, la prórroga de la ley de cheque y de emergencia económica.

“El debate hay que darlo más allá de que a algunos no les guste. Pero para el Gobierno es preferible dar esta batalla con el aval de las urnas que tenemos con las PASO”, se sinceró un destacado secretario de Estado. En el Congreso, los jefes de bancada de Cambiemos en el Senado y en Diputados no creen que sea conveniente meter el debate de recorte de gastos en medio de la campaña y ya le advirtieron al Gobierno una señal clara: se cumplirá con la meta de presentar en tiempo y forma el Presupuesto 2018 el 15 de septiembre, pero el debate se dará después de las elecciones de octubre, dicen.

¿Podrá Cambiemos tapar en la campaña los números que esconde el Presupuesto 2018 con una reducción del déficit primario nacional o recortes en áreas sensibles? ¿Tendrá margen la Casa Rosada para imponer el tema después del 22 de octubre y no antes?

En el Gobierno confían en mostrar el Presupuesto atado a otras medidas “bondadosas” como ser un proyecto de rebaja impositiva o el acuerdo con las provincias por una ley de responsabilidad fiscal. Esta iniciativa empezó a rodar con la firma del gobierno nacional y de 18 ministros de Hacienda de las provincias. El proyecto que irá atado del Presupuesto establecerá, entre otras cosas: un mecanismo técnico para que aquellas provincias que controlen su gasto corriente puedan acceder al crédito internacional sin necesidad de contar con el visto bueno de la Nación; aquellos gobernadores que muestren una complicación en sus cuentas y el déficit sea superior a la media se les impedirá designar fondos de gasto corriente más allá del índice de inflación y los gobernadores que mantengan un orden en su gasto automáticamente recibirán una mejora en la calidad del gasto de capital dirigido a obra pública.

Con los resultados de las PASO en la mano, donde varios distritos peronistas como San Luis, Santa Cruz, Córdoba y Entre Ríos perdieron, en la Casa Rosada se ilusionan en que los mandatarios del PJ tengan escaso margen de maniobra para oponerse al Presupuesto 2018.

A su vez, varios funcionarios coincidieron en un punto: “Hay que mostrar de una vez que no se puede seguir gobernando con un déficit enorme y ahogando a los sectores privados que mueven la economía”.

No será tarea sencilla llevar esta bandera para convencer a los gobernadores. Además, en el PJ ya se preparan para dar esta batalla. El jefe de bloque de senadores peronistas se reunirá la semana que viene con varios gobernadores del PJ para unificar un discurso en el Congreso contra la ley de Presupuesto 2018.

Las cartas ya están echadas y el Gobierno empezó a trabajar abiertamente por lo que considera otra madre de batallas.

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