El Tribunal Oral Federal Nº 4 absolvió en la víspera al ex ministro de Justicia durante el menemismo, Raúl Granillo Ocampo, en una causa por presunto enriquecimiento ilícito.

En pleno juicio de una antigua causa, el tribunal no hizo lugar al pedido de tres años y seis meses de prisión solicitado por el fiscal de juicio, Marcelo Colombo, quien además había reclamado el decomiso de 2.460.000 pesos producto de su “injustificado crecimiento patrimonial”.

El funcionario en varias carteras durante la gestión del ex presidente de la Nación Carlos Menem era juzgado por enriquecimiento ilícito durante su paso por la gestión pública, entre 1994 y 1999, al igual que el contador Oscar Anzovino, a quien se acusa de haber tenido un aporte “esencial” en las maniobras investigadas.

A Granillo Ocampo se le imputaba un “incremento patrimonial injustificado” en relación a los ingresos que percibió durante su paso por la función pública, puntualmente a raíz de la compra de tres departamentos en el último año de gestión y que tuvo como beneficiarios a sus hijos.

Entre los años 1994 y 1999, el riojano Granillo Ocampo ocupó sucesivamente cargos como secretario Legal y Técnico de la Presidencia de la Nación, embajador en Estados Unidos y ministro de Justicia de la Nación.

El juicio comenzó luego que el Tribunal rechazara la recusación “por imparcialidad” del ex funcionario contra uno de sus integrantes, ya que el juez Pablo Bertuzzi lo había condenado a fines de 2015 junto al ex presidente Carlos Menem y al ex ministro de Economía Domingo Cavallo a tres años y tres meses de prisión por el cobro de “sobresueldos” durante los diez años del menemismo.

La causa que llegó a juicio, que se inició a partir de una denuncia anónima presentada en el 2000, recayó en el Tribunal Oral Federal Nº 4, mientras que la investigación estuvo a cargo de los fiscales Diego Luciani y Marcelo Colombo, jefes respectivamente de las Fiscalías Generales número 1 y 8.

El entonces ministro nacional justificó la transacción con dinero de un crédito, una donación de su esposa y ahorros de sus hijos Raúl Enrique, Victoria y Lucas, quienes también estuvieron imputados en el proceso pero fueron sobreseídos por prescripción de las causas que se les iniciara.