De cada 100 niños que ingresan al primer grado estatal, apenas 30 terminan el ciclo secundario, mientras que en el sistema privado esta proporción trepa a 69, es decir más del doble, subraya el último informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano.

Sólo 3 de cada 10 alumnos que ingresan a la primaria estatal terminan graduándose en el secundario, mientras que en el sistema privado esta proporción trepa a 7 de cada 10, de acuerdo con el último informe que realizó el Centro de Estudios de la Educación Argentina de la Universidad de Belgrano.

En todas las provincias la realidad es similar aunque algunos números sobre la eficacia en la graduación estatal son alarmantes: en Santiago del Estero sólo llega a 16%; en Misiones, a 18%; en Córdoba y Santa Fe, a 22%; en San Juan, a 24%; en Corrientes, a 25%; en Mendoza, Entre Ríos y Formosa, a 27%; en Salta, a 28%; en Chaco y Neuquén, a 29%, y en Río Negro, a 30%.

Sólo superan la media nacional Tucumán (31% de eficacia en la graduación estatal), San Luis (32%), La Pampa (33%), Jujuy y el Conurbano Bonaerense (35%), Catamarca (36%), Santa Cruz (37%), Ciudad de Buenos Aires (38%), Chubut (39%), Tierra del Fuego (40%), Resto dela Provincia de Buenos Aires (41%) y La Rioja (50%).

“La deserción de nuestra escuela secundaria no sólo es muy alta, incluso cuando se la compara con otras naciones latinoamericanas, ya que, según UNESCO, hay nada menos que diez países con un nivel mayor de graduación, sino también muy desigual”, indica Alieto Guadagni, director del CEA en dicho reporte.

Según la relación entre egresados secundarios e ingresantes a primer grado de primaria publicada en el reporte del CEA, esta desigualdad se revela en todos los distritos. Por un lado, en cinco de ellos se advierte una clara transferencia de alumnos de escuelas estatales a privadas. De hecho, la graduación de alumnos secundarios en colegios privados en 2015, último dato disponible del Ministerio de Educación, fue mayor a la matriculación en primer grado en 2004 en La Pampa (un 182%), Tierra del Fuego (153%), La Rioja (112%), Santiago del Estero (103%) y Jujuy (102%).

Por otro, amplias diferencias entre la eficacia de la graduación secundaria en escuelas privadas y estatales se muestran en Chaco (con 99% de las privadas contra 29% de las estatales), Salta (90% versus 28%, respectivamente), Catamarca (90% vs. 36%), San Luis (89% vs. 32%), Córdoba (86% vs. 22%), Tucumán (84% vs. 31%), Chubut (83% vs. 39%) y Neuquén (81% en escuelas privadas versus 29% de las estatales).

El resto de los distritos exhibe desigualdades más moderadas pero aún manifiestas en la eficacia de la graduación secundaria, si se comparan las escuelas privadas y estatales: Ciudad de Buenos Aires (con 78% de las privadas contra 38% de las estatales), Formosa (78% versus 27%, respectivamente), Corrientes (77% vs. 25%), Mendoza (76% vs. 27%), Misiones (67% vs. 18%), Río Negro (67% vs. 30%) y Provincia de Buenos Aires sin contar el Conurbano (65% de las privadas versus 41% de las estatales).

La lista la completan los registros del Conurbano Bonaerense (con 59% de eficacia en la graduación secundaria de las privadas versus 35% de las estatales), Santa Fe (57% versus 22%, respectivamente), San Juan (54% vs. 24%), Entre Ríos (52% vs. 27%) y Santa Cruz (50% de las privadas versus 37% de las estatales).

“A fines del 2006 se dictó la Ley 26.206, que estableció la extensión de la obligatoriedad escolar en todo el país hasta la finalización del ciclo secundario. Ya pasó una década. Sin embargo, los avances en esta escolarización aún son claramente insuficientes, ya que menos de la mitad de los adolescentes están concluyendo el ciclo secundario, con una gran diferencia entre las escuelas estatales y privadas”, señala Guadagni.

“La igualdad de oportunidades en este siglo XXI depende básicamente del acceso igualitario a la educación. Por esta razón, debe preocuparnos que la deserción en la escuela secundaria sea muy alta en los sectores más humildes de nuestra población”, completa.