El ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Bergman, confirmó ayer en la Conferencia Internacional de Cambio Climático (COP23), en Bonn, Alemania, que el Gobierno considera necesario “revisar” la Ley de Bosques y la Ley de Glaciares. “Los proyectos de leyes de ordenamiento territorial requieren revisión porque son grandes ideas irreales que no tienen mecanismos de implementación, fiscalización y de ejecución eficientes para su fin. Terminan siendo una épica legislativa que se hizo el lobby para que se proclame, y después no tienen ninguna trazabilidad sobre cómo esa ley tiene un impacto real en el cambio de la matriz, del recurso natural y el territorio que queremos preservar”, aseguró.

La declaración del ministro surgió de la pregunta que le hizo un periodista sobre los lineamientos que trascendieron de la reunión que el presidente Mauricio Macri mantuvo el martes en la Casa Rosada con el titular de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), Marcelo Alvarez, y otros empresarios mineros, que pidieron al mandatario flexibilizar la Ley de Glaciares para poder desarrollar la actividad en zonas que la actual normativa prohíbe.

En diálogo con PáginaI12, el abogado Enrique Viale, de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, calificó la disertación de Bergman como “una vergüenza internacional”. “Ha llamado la atención de muchas de las organizaciones y de los referentes mundiales; justamente en plena conferencia internacional de cambio climático dijo que van a revisar dos leyes claves para la adaptación al cambio climático, como la Ley de Bosques y la Ley de Glaciares”, señaló Viale.

El abogado aclaró, además, que “las leyes no son inaplicables; confrontan con los grandes poderes de Argentina.  La de bosques con los grandes sojeros y la de glaciares con el lobby minero, con las grandes transnacionales mineras”. “Ellos son los que hacen todo lo posible, con funcionarios que están a su merced, para que no se cumplan las leyes, pero son absolutamente aplicables; son leyes de presupuestos mínimos, protecciones mínimas que se ponen y que deberían tener una aplicación efectiva, pero no se aplica por los lobbies. No es por una cuestión de que están mal redactadas o que no son claras”, agregó.

Durante la conferencia de prensa, el ministro sostuvo que “entre todos tenemos que buscar balances entre desarrollar actividades productivas y cuidar nuestros recursos naturales”. Antes aclaró que “la conversación que surgió en un off de una reunión no es información oficial, ni seria, ni consistente para tener un debate”, en referencia al encuentro que mantuvo Macri con los empresarios mineros. “Hay que esperar que ese trascendido se transforme en una decisión política”, aclaró luego, y agregó que “si llegara a haber algún tipo de conversación, no va a ser una operación de intereses a oscuras. Va a ser un debate parlamentario abierto”. Minutos después aseguró que rechazaba “a los trascendidos como tales”, aunque más adelante indicó que las leyes de ordenamiento territorial eran “épicas legislativas” y subrayó “la pobreza ejecutiva de impacto de todas las leyes de ordenamiento territorial”.

“La burrada más grande que dijo Bergman, muy preocupante, es que las leyes son ‘épicas’”, opinó Viale, al considerar que “le faltó el respeto al Congreso y a la participación ciudadana”. Para el abogado el gobierno busca hacer una “trumpización de la política ambiental”, ya que “emulan al presidente de Estados Unidos, que se ha encargado de flexibilizar la legislación ambiental y debilitar los organismos de control para favorecer a las grandes empresas. Están respondiendo a los intereses sojeros y a los grandes intereses mineros”.