La relación entre la Casa Rosada y las provincias pareció entrar desde el jueves pasado en una nueva etapa a partir de la firma del pacto fiscal, al que aún no suscribió San Luis. Sin embargo, surgen algunos reparos:

El vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González, quien participó de la firma en reemplazo de Alicia Kirchner (de viaje en España) afirmó que analizará junto a la gobernadora la conveniencia de adherir porque en el caso puntual de la provincia “hay algunos puntos que nos benefician, pero estamos analizando el impacto que puede tener este acuerdo en los impuestos provinciales y otros aspectos que disminuirían algunos ingresos”, apuntó.

En tanto, otro gobernador del PJ, el riojano Sergio Casas, dijo estar muy preocupado por la situación económica que tendrá la provincia el año próximo. Advirtió que los fondos extra que enviará Nación (vía el Presupuesto nacional) no se actualizaron ni por inflación y pronosticó un “2018 difícil en lo económico”. Aclaró, sin embargo, respetar que la mayoría de los riojanos decidieron apoyar el actual modelo que encarna Mauricio Macri.

Via Ambito