Los gobiernos de Argentina y Chile suscribieron un protocolo adicional específico para el proyecto minero Los Azules, en el marco del relanzamiento del Tratado de Integración y Complementación Minera que el mes próximo cumplirá 20 años.

El acuerdo establece las pautas para que el proyecto minero de la provincia de San Juan -que puede convertirse en uno de los pórfidos de cobre más grandes del mundo- facilite las labores de prospección y exploración que encararán las empresas en poder de la concesión. Así lo acordaron ayer, en el Palacio San Martín, el secretario de Minería argentino, Daniel Meilán, y el subsecretario de Minería chileno, Erich Schnacke, en el marco de la primera reunión que realiza desde 2013 la Comisión Administradora del Tratado de Integración y Cooperación Minera.

El proyecto minero denominado Los Azules, a cargo de la empresa McEwen Mining, con sede principal en Toronto, Canadá, y su subsidiaria Andes Corporación Minera, en Argentina, está ubicado al norte de Pachón, a unos 150 kilómetros de la Villa Calingasta.

El protocolo es el primero en la actual gestión de Gobierno que ambos países firman para potenciar las condiciones de aprovechamiento de un proyecto minero de alcance binacional, tal como lo establece el Tratado de 1999. Para ello, el documento explicita la “facilitación fronteriza” para las actividades vinculadas al desarrollo del proyecto y determina como “áreas de operaciones los territorios contiguos en el departamento sanjuanino de Calingasta y en la comuna Monte patria de la provincia Limarí”, en Chile.

En el protocolo se establecieron las pautas que ambos países aceptan implementar en materia de circulación de bienes, trato nacional, aspectos aduaneros y tributarias, sanitarios, de salud y ambientales.

El subsecretario de Política Minera, Juan Biset, dijo a Télam tras el encuentro en la Cancillería que este protocolo “es un hito muy relevante en el tratado bilateral, porque es la primera reunión de la comisión administradora, su máxima autoridad desde 2013”.

Con respecto al marco legal que representa el Tratado firmado en 1999, el funcionario argentino destacó que “no sólo tiene mucha vigencia sino que tiene una gran perspectiva de futuro al ser una herramienta muy poderosa para unificar la explotación de la Cordillera en beneficio mutuo y complementaria en una visión compartida”.

En el encuentro de ayer se resolvió, además, “la continuidad de proyectos exploratorios, la actualización de otros que estaban en fase de construcción, cuestiones de coexistencia entre proyectos que están sometidos al tratado y otros que no, es decir cuestiones que se van presentando y que no podían estar previstas inicialmente”.

La próxima reunión de la Comisión Administradora -encabezada por Meilán y Schnake- se realizará en marzo en ocasión del Congreso de Exploración Minera más grande del mundo organizado anualmente por la Prospectors and Developers Association of Canadá (PDAC), en la ciudad de Toronto.