De cara a la nueva conformación que tendrá el Congreso desde el 10-D, que tendrá Cambiemos reforzado y al justicialismo en disputa de la primera minoría en el Senado, el jefe del peronismo y delegado premium de gobernadores de ese partido, Miguel Pichetto, lanzó la serie “mandamientos” para acordar leyes con Nación, tras el frenético y desorganizado tratamiento semi-exprés del pack fiscal y el nuevo cálculo de actualización jubilatoria -hasta 2019, cuando se debatirá la reforma integral del sistema previsional que debe presentar una comisión bicameral- aprobado al filo de la medianoche de anteayer.

“El Gobierno, como siempre, comete tonterías. Éste era un esquema integral, donde todos los acuerdos que los 23 gobernadores -San Luis es el único distrito que no lo hizo- y el presidente firmaron deberían haber venido en una sola ley. Pero como parece que a veces tienen problemas con el funcionamiento neurológico, hacen todo mal”, disparó Pichetto antes de la habilitación de las tres iniciativas, donde gran parte del bloque FpV-PJ fue clave para los dos tercios necesarios, ya que los dictámenes no contaban con los siete días reglamentarios que establece el reglamento.

Según Ámbito, horas más tarde, y al filo de la medianoche -cuando se votaron los proyectos, luego del cierre de la edición de este diario-, el rionegrino volvió a hacer uso de la palabra. “El Gobierno tiene que explicar, que el jefe de Gabinete -Marcos Peña- explique, que el señor titular de la ANSES, Emilio- Basavilbaso explique, que el ministro de Economía -en referencia al de Hacienda, Nicolás Dujovne- explique los temas que llevan adelante, que no traten de ningunear los temas (…) La sociedad no sabe lo que pasa”. aseguró.

Luego, el senador arremetió: “El año pasado tomaron una medida equivocada (…) Tienen problemas de culpa. Como hacían el blanqueo, tenían que incorporar la Reparación Histórica. ¿Y saben cuánto significó en términos del déficit? El 1,9 % (del PBI). ¿Y saben lo que significó, además? Un reconocimiento a todos los planteos judiciales y administrativos que estaban en discusión (…) Con la ley de Reparación Histórica todos tenían razón. El argumento era que se iba a paralizar la industria del juicio: la industria se viralizó y las acciones administrativas crecieron hasta el infinito. ¡Todos tienen razón! El Estado dejó de discutir la legitimidad de las demandas (…) Una torpeza absoluta”.

Pichetto dijo en el recinto que respetaba a “otros compañeros que tienen visión crítica” de la discusión, y luego advirtió al Gobierno: “No repitan este tipo de medidas. No las repitan, porque creo que además no van a pasar más por el Congreso. Hay una mala experiencia con -el expresidente Fernando- de la Rúa cuando metió medidas de ajuste que profundizaron después la crisis (…) Esto es una decisión coyuntural, por un tiempo reducido (…) Hay que abordar una temática de fondo del sistema: qué se hace con el sistema de pensiones, si se lo mantiene dentro de la estructura previsional, si no se lo mantiene, si se lo desengancha, si el Estado puede sostener todo este modelo de siete, 10 millones de jubilados”.

El jefe del PJ también aprovechó para enviar un dardo hacia el moyanismo “disidente” acoplado a la CGT, en medio de la puja por la reforma laboral. “¿Qué tiene la Argentina? Una precariedad laboral e informalidad, trabajo en negro que, indudablemente, significa que no hay aportes. Hay algo para analizar con una visión ciertamente positiva de esa reforma laboral que, la verdad, no vamos a votarla en el Senado. No sé si me van a poder convencer, porque no vale ninguna ley el desprestigio injusto de esta institución. Lo único positivo que tiene ese proyecto es el blanqueo de trabajadores, para incorporar trabajadores al sistema en blanco, para que puedan hacer aportes y para fortalecer el sistema previsional argentino”.

A partir de ahí, agregó: “Éste es el mundo que tenemos. El mundo de ‘La Salada’, de ‘La Saladita’, ‘La Saladita caminando por la calle’. La patria informal, la estructura ilegal, el funcionamiento informal del trabajo son casi superiores al marco legal, al trabajo legal, al trabajo blanqueado. Esto no fue dicho por ningún funcionario. Porque el Gobierno no habla, sigue el consejo de -el asesor ecuatoriano, Jaime- Durán Barba. Entonces ‘no hablemos de este tema porque perdemos votos’; ‘no expliquemos a la sociedad argentina esto porque nadie lo habla’. Lo hablan los periodistas, lo hablan los curas, lo habla la CGT, que tiene que preocuparse por los trabajadores activos”.

Por último, Pichetto apuntó a parte de la Iglesia. “Los curas tienen que ocuparse de los problemas de la Iglesia, que hay algunos que son bastante complejos. A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Mi visión del Estado es laica (…) Creo que la tarea de la Iglesia es pastoral, humanística, con una visión de defensa de los pobres, de los humildes. Cuando se meten en el andarivel político, estamos con problemas. Y esto lo dije antes. No lo digo ahora, lo dije siempre (…) Tengo el máximo de los respetos. Soy católico, no voy nunca a la Iglesia, pero, en fin…”, manifestó el jefe del PJ en el Senado.