La aceituna argentina pierde mercado en Brasil por el avance de Egipto

En los últimos tres años, Brasil aumentó de manera significativa sus importaciones de aceitunas de mesa desde Egipto, lo que implicó una caída de casi diez puntos porcentuales en los envíos de la Argentina y un fuerte golpe a la industria riojana ya que todas sus exportaciones son a ese destino.

Según datos del Ministerio de Agroindustria, Egipto subió 250% sus exportaciones a Brasil en los últimos tres años. El 22% de los ingresos se realizan bajo una nomenclatura que no es la correcta. Las procesadas, listas para el consumo, entran como si fueran sin elaborar. Paga un arancel del 10% en vez del 14%, además de tener preferencias en el tratamiento impositivo interno.

Diego Andrada, presidente de la Cámara Olivícola Riojana, explicó a LA NACION que Egipto “produce las mismas variedades que la Argentina y duplica nuestro volumen -continuó-. Brasil importa toda la aceituna de mesa que consume y, por su tamaño, fija condiciones”.

José Hilal, titular de la Cámara Industrial Olivícola de La Rioja (Ciolar) planteó que hace “un par de años” que vienen anunciando que Brasil estaba ingresando aceitunas “sin aranceles de otros mercados violando así la normativa”. Desde octubre la importación está permitida y va reduciendo el arancel progresivamente hasta llegar a cero en tres años. “Además, España triangula a través de Egipto y también están invirtiendo para poner fábricas en Brasil”, dijo.

“Las posibilidades de salida son pocas porque es un tratado del Mercosur, se excluyeron algunos rubros pero no el de aceituna, por lo que se solicitó que ahora se lo tenga en cuenta y habrá que esperar, estamos ante un problema; los precios ya bajaron hasta el 30%”, señaló.

El sector gestiona que en el acuerdo que el Mercosur firmaría con la Unión Europea a la brevedad las aceitunas de mesa y el aceite de oliva queden afuera.

Costos

La industria olivícola -principal rubro en agroindustria de Catamarca y La Rioja y segundo en Mendoza y San Juan- exporta el 80% de su producción de aceitunas de mesa y aceite de oliva. El sector ya viene reclamando al Congreso, desde la Federación Olivícola Argentina, por los “elevados costos internos, el atraso cambiario y por leyes laborales cuyas propuestas de modificaciones no repercuten en el análisis de nuestros números”.

Plantean que el sector sufrirá una suba promedio del 62% de las tarifas eléctricas, un factor clave para el sector, ya que en su mayor parte el riego depende del bombeo de agua. En esa línea, solicitaron que “las industrias electro intensivas tengan una consideración y tratamiento especial” en tarifas.

La cosecha rioja de aceitunas este año rondó las 150.000 toneladas, pero el que viene sería de 80.000: “Si a un ciclo de baja se le agregan la suba de costos y la pérdida de mercados, la situación se tornará muy compleja”, señalan en el sector.

Fuente: La Nación