Monseñor Colombo pidió superar las diferencias y todo lo que enfrenta

En un saludo a la comunidad diocesana con motivo de la Navidad, el obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Daniel Colombo, animó a “vivir confiados en Él porque Dios es fiel y no descuida a su Pueblo” y pidió que “el Señor nos ayude a crecer en capacidad de salir al encuentro de los hermanos, a superar las diferencias, a sanar nuestros corazones de todo lo que nos enfrenta a los demás no dejándonos sosiego ni posibilidad de una vida serena”.

El obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Daniel Colombo, saludó a la comunidad diocesana con motivo de la Navidad, animó a “vivir confiados en Él porque Dios es fiel y no descuida a su Pueblo” y aseguró que “las oscuridades del camino y del horizonte no pueden con la Luz que nos irradia”.

“Los últimos días han sido de gran dramatismo: las diferentes normas propuestas al voto de los legisladores, muchas de las cuales afectan la vida de nuestros ancianos, la violencia y los desmanes en las calles, el enfrentamiento verbal de tantos sectores llamados a ejercer responsablemente su misión en la comunidad política, el olvido de la importancia del diálogo y la creación de consensos como camino para la vida común”, cuestionó.

“Todos signos que nos hablan de nuestra necesidad de volver al Dios de Belén, que en su fragilidad aparente nos hace fuertes. Volver a Belén, al niño Jesús, María y José, volver sin ingenuidad, con necesidad y seguridad, a la fuente de donde mana la Vida: el Amor de Dios”, sostuvo.

Monseñor Colombo pidió que “en esta Navidad, que el Señor nos ayude a crecer en capacidad de salir al encuentro de los hermanos, a superar las diferencias, a sanar nuestros corazones de todo lo que nos enfrenta a los demás no dejándonos sosiego ni posibilidad de una vida serena”.

“Los cristianos sabemos que Dios nos ha escogido en su Hijo Jesucristo y nos sostiene en esa elección. Por eso es nuestro fundamento y en Él arraigamos seguros”, agregó.

“¡Feliz Navidad queridos riojanos! ¡Feliz nacimiento del Dios vivo y verdadero que no se deja ganar en ternura y amor! Abracen a sus hijos y díganles cuánto los ama Dios; renueven los vínculos que los unen a sus seres queridos; retomen aquellas viejas relaciones quizás temporalmente lejanas por un malentendido o alguna palabra de más… Lleguen a Belén con un corazón fortalecido y restaurado”, concluyó.