El asesino de Santa Fé hizo un curso en La Rioja

La imagen, de un momento, de una situación, no es más que parte de la infernal cotidianeidad que Facundo Solís imponía sobre sus hijos y sobre Mariela Noguera, su ex pareja. El viernes, Solís la asesinó a ella, a su ex hijastra (Aylen) y a su novio (Joel), a su ex suegra (Carmen) y a su ex cuñada (Sonia) en Santa Fé. Todas sus víctimas recibieron disparos en la cabeza. Clarín accedió en exclusiva a registros fotográficos que exponen cómo padecían las actitudes violentas. Allí aparecen las manos de su hija sobre la mesa y la pistola 9 mm al lado.

Ya se había reflejado, a través de un testimonio, que el calvario de la familia Noguera incluía amenazas sobre sus propios hijos como que “en caso que se porten mal, hay una de estas (por las balas) para ustedes”. Hoy la foto pinta con tintes oscuros el problema que existía en esa vivienda de Monseñor Zaspe al 4100.

Hoy pesan sobre este hombre, que trabajaba en la Unidad de Traslados Judiciales dependientes del Servicio Penitenciario Provincial en la zona Sur de la provincia, los delitos de (cuatro) femicidios vinculados consumados, un homicidio consumado (Joel, el novio de su hijastra) y otro homicidio en grado de tentativa (por el joven de 17 años que resultó lesionado).

A medida que pasan las horas se conocen detalles aterradores sobre el caso. Tras consumar los femicidios y el asesinato, Franco, único sobreviviente, fue a intentar reanimar a su madre (Sonia), quien agonizaba luego de recibir un disparo en la cabeza: Solís lo vio, se le acercó y le dijo: “Para vos no hay, quedate tranquilo”. Los investigadores dieron a conocer este macabro detalle. Franco recibió un tiro en el brazo y ya fue dado de alta.

Clarín accedió también a un certificado que tenía Facundo Solís por un curso de “Operaciones Especiales”, realizado en La Rioja como parte del Grupo de Intervención Especial.

Para los investigadores del caso, “al momento de ejecutar los asesinatos (Solís) estaba en plenas facultades mentales, comprendía lo que estaba realizando y actuó con frialdad y planificación”, señaló la Fiscal de Homicidios Cristina Ferraro. Quien agregó que “hay elementos más que suficientes para condenarlo y, por los hechos mencionados, le cabría prisión perpetua. No hay otra opción”.

Por otro lado, después de conocerse los macabros acontecimientos, se supo, incluso por aportes de periodistas vinculados al box, que Solís había iniciado una carrera en el boxeo profesional y tuvo algunas peleas que le dieron cierta popularidad en el ambiente. Incluso, como se puede ver en un video, seguía entrenando en su casa, ya alejado del ring.

Por la cantidad de prueba recolectada, por las evidencias, los fiscales sostienen que el juicio en su contra es, siempre con los tiempos de la justicia, inminente. Y le cabría cadena perpetua, “no existen otras opciones”, señalaron los investigadores.