Casas, excluido del grupo VIP de Macri, reclamó federalismo

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En Chilecito, en una visita al campamento del rally Dakar que pasó por la provincia, el gobernador de La Rioja, el peronista Sergio Casas, reclamó “más federalismo” en un dardo cruzado al Gobierno nacional y al intendente de la capital, suexaliado Alberto Paredes Urquiza, exPJ, hoy en filas de Cambiemos.

Los dichos de Casas fueron una respuesta a la reunión de gabinete de hace días en la Casa Rosada, donde el presidente Mauricio Macri le pidió a sus ministros que no dejen de atenderle el teléfono a diez gobernadores del supuesto arco opositor (al menos en cuanto al sello). Si se lee por la negativa, hay un lote a los que no hace falta responderle la llamada. Y en ese lote está el riojano Casas.

“Tenemos que avanzar en una política federal, no solo en la relación Nación-provincia, sino también en la relación provincia-municipios”, dijo el mandatario a medios locales en Chilecito, donde recibió por parte de la organización del rally Dakar una distinción por los diez años consecutivos que la competencia pasa por el distrito. “El interior también existe, lo digo como hombre del interior”, en una doble referencia, a la provincia y los departamentos riojanos que no son la capital.

Las declaraciones de Casas fueron una respuesta al pedido de audiencia enviado por Paredes Urquiza para recomponer relaciones, pedido que aceptó el gobernador.

Una relación tirante, donde se observa un efecto cascada: Nación retiene fondos a La Rioja y la gestión provincial luego busca apretar al muncipio capitalino. Aunque, por la buena sintonía de Paredes Urquiza con la Casa Rosada, el intendente recibe después transferencias bajo el dedo nacional.

Sobre este punto se explayó Casas. “El municipio capitalino ha llevado a una quita de los recursos provinciales que se asignaron a los programas de empleo municipal. Lo hemos aceptado porque es la imposición del Gobierno nacional, pero vamos a conversar institucionalmente como siempre lo hemos hecho”, dijo el gobernador.

En tanto, el peronismo riojano sigue con cortocircuitos con Balcarce 50, los mismo que llevaron a los diputados provinciales a votar contra la reforma previsional que impulsó Macri. Además, las negociaciones por los fondos para compensar el punto de coparticipación perdido en 1988 no llegaron a buen puerto. Mientras Casas reclamaba $5.600 millones, el Presupueso nacional le asignó exactamente la mitad. Un ahogo financiero a la provincia.