Gesto a provincias: facilitan exigencias de deuda para que puedan financiarse

La nueva ley de Responsabilidad Fiscal, que había acordado el Ejecutivo con la mayoría de las provincias, prevé que el nivel de deuda no debe superar el 15% de los recursos corrientes netos de coparticipación a municipios. Pero esta exigencia podría aliviarse para las provincias gracias a la reglamentación: el Gobierno evalúa restar del numerador las amortizaciones de letras de corto plazo y dejar sólo los intereses.

“Lo más probable es que no se considere la amortización de las letras en el indicador de endeudamiento, porque son intraejercicio, no es deuda pública”, dijeron fuentes oficiales a El Cronista. El criterio será que la emisión de letras del Tesoro recién se considerará deuda pública cuando los vencimientos superen el ejercicio fiscal, como prevé la ley de Administración Financiera.

“Los intereses del programa de letras se van a incluir, pero las amortizaciones del programa no. Salvo que la provincia diga que no va a refinanciar la deuda y pasar de corto a largo plazo”, agregaron. La reglamentación la está armando el área técnica del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal (CFRF), que luego tendrá que circularizar a las provincias y se discutirá el 21 de febrero.

Las provincias utilizan los programas de letras, a un año máximo de plazo, para saltar baches de iliquidez. Pero en 2017 estos programas crecieron por encima de los niveles de ingresos, sobre todo en las provincias que cobran regalías, debido a la caída del precio del petróleo y a una tasa de devaluación menor a la esperada. Así es que hoy algunas provincias superarían el 15% solicitado por una ley en cuyos parámetros Hacienda se basa para autorizar las nuevas emisiones de deuda.

Según la calificadora de riesgo Fix, al tercer trimestre de 2017 los servicios de deuda completos (y antes de refinanciarlos) sobre ingresos corrientes eran en Entre Ríos 32,6%, en Chubut 25,97%, en Neuquén 19,1%, en Córdoba 10,35%, en CABA 9,64%, en Mendoza 9,29%, en Salta 6,6%, en Chaco 4,4%, en Santa Fe 3,1%, en San Juan 2,9%, en La Rioja 2,2% y en Corrientes 1,2%.

Se trata de un deterioro, respecto de los últimos datos del CFRF, a 2016, cuando los ratios más altos eran los de Mendoza (13%), Chubut (11,5%), Neuquén (11,2%), Entre Ríos (10,3%), Buenos Aires (9,3%), Salta (5,5%), Río Negro (5,4%), Chaco (4,8%).

Una de las provincias que se vería beneficiada con esta reglamentación es Chubut, que hace dos semanas comunicó mal su necesidad de refinanciar su deuda, cuando pedía a la Legislatura que le aprobara el presupuesto, con el nuevo programa de letras. Según datos del gobierno, los servicios de deuda sobre ingresos corrientes alcanza el 16%, pero al restar las amortizaciones de letras llegaría al 10 u 11%.

En paralelo, la intención de las provincias es dejar de emitir letras a corto plazo todos los meses y estirar los plazos de emisión a dos o tres años. No sería sólo para bajar el riesgo de refinanciamiento. Además, las tasas de corto plazo son una deuda cara para las provincias, porque están pagando entre 27 y 30%.

Según Moody’s, las provincias duplicaron los pagos de intereses de deuda sobre ingresos totales, al pasar de 1,5% en 2015 al 3% en 2017. Pero este año ese indicador se estabilizará en torno a 3 o 3,5% porque “crecerá la economía y los resultados fiscales, hay mucha prudencia y menos necesidad de endeudarse y emitir letras”, dijo Alejandro Pavlov, analista Senior de provincias de la calificadora.
Las provincias y la Ciudad de Buenos Aires requieren cumplir con el ratio del 15% para poder acceder a un nuevo endeudamiento, salvo que sea refinanciamiento del existente y en mejores condiciones. Porque es el Gobierno nacional el que autoriza las operaciones de endeudamiento en base al cumplimiento de esta ley. En tanto, el Banco Central requiere de la autorización del Ejecutivo para que puedan intervenir los bancos en las emisiones provinciales.



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