La Pampa advierte sobre la construcción de una represa en Guandacol

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El diario pampeño La Arena tituló “Ríos: cada cual atiende su juego”, adonde advierte sobre la construcción de una represa en Guandacol.

La nota completa:
El proyecto de un nuevo embalse a realizarse sobre la cuenca superior del sistema del Desguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó vuelve a poner de manifiesto las graves incongruencias que ya son moneda corriente en la materia. Se trata de una obra a realizarse en provincia de La Rioja que implicaría la captación de aguas del río Blanco, confluente del río Jáchal que aporta, a su vez al San Juan, último tramo de la subcuenca homónima. La represa se realizaría co

n el propósito de favorecer la producción bajo riego y generar energía en la parte riojana del Blanco y estaría ubicada en cercanías de la localidad de Guandacol.

El problema planteado sobre esa parte de la mayor cuenca desarrollada en el interior del país, y también la menos ordenada, se suscitó a partir de las opiniones divergentes que existen sobre el caudal y la calidad química de aquel curso que, para aumentar la complejidad, tiene sus nacientes en la provincia de Catamarca, donde se origina la cuenca toda. El Blanco, según algunos técnicos, aporta la mayor proporción de minerales tóxicos disueltos que van a parar al Jáchal, por lo que su embalse beneficiaría la calidad del río San Juan, pero también le restaría caudal en una zona donde el agua está lejos de sobrar.

Para peor, y en sintonía con la tradición de las provincias arribeñas de la cuenca, los riojanos parecen haber brindado escasa información técnica de la obra a sus vecinos de aguas abajo.

Curándose en salud respecto de algún posible pronunciamiento por parte del recientemente creado comité de cuenca del Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó, un ex alto funcionario sanjuanino sostuvo que, aun reconociendo los posibles problemas hidrológicos que la obra pueda ocasionar a su provincia, está de acuerdo con su realización ya que se concretaría a partir del concepto de que “los recursos naturales son de las jurisdicciones provinciales en donde está el recurso”. Y prosiguió: “ellos tienen derecho de hacer uso de ese recurso como nosotros ya lo hicimos con los ríos que nacen en nuestra provincia”.

Cualquier semejanza con situaciones similares no es mera coincidencia. Como al pasar otras voces señalaron que La Pampa denunció a San Juan por la construcción de diques que merman los caudales del Desaguadero que llegan hasta esa provincia. Equivocaron el verbo: debieron decir eliminan.
Lo grave del caso es que, lejos de afianzarse una idea que apuntale la integración de la cuenca y del país, parece crecer en las provincias arribeñas la opinión de que los recursos hídricos son propiedad del territorio que atraviesan, con total prescindencia de los problemas que se provocan aguas abajo.

El criterio, al margen de su mezquindad y falta de sentido común, contradice las nuevas modalidades que se van adoptando en el mundo con respecto a la explotación de los recursos naturales compartidos por múltiples jurisdicciones.
Es preocupante que todavía sigan teniendo tanta fuerza estas ideas que atentan contra el desarrollo armónico del territorio nacional y fomentan, en cambio, las mezquindades, las peleas y la creación de enclaves económicos y sociales aislados.