Un llamado emocionó a la familia de Ledo

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Una enorme sorpresa y mucha emoción. Así describió Graciela Ledo el llamado telefónico que el papa Francisco le hizo el sábado al mediodía tras recibir una carta firmada por ella y su madre, Marcela Brizuela de Ledo.

Graciela es hermana de Alberto Agapito Ledo, el soldado conscripto riojano que desapareció en Monteros el 17 de junio de 1976. En la causa que investiga el hecho, su familia apunta contra el ex jefe de Estado Mayor General del Ejército, César Milani, de quien Alberto habría sido asistente miltar. “Pedimos su acusación por coparticipación en la desaparición y homicidio calificado de mi hermano”, aseguró Graciela Ledo.

En diálogo con LA GACETA, la mujer explicó cómo logró comunicarse con Francisco. “Nosotras enviamos una carta al Papa por medio de nuestro obispo (de La Rioja), Marcelo Colombo, aprovechando su visita a Roma. Él se la entregó personalmente”.

Según consignó, en la misiva detallaron las condiciones en las que su hermano desapareció y brindaron los nombres de los procesados, así como el de los jueces y fiscales que tuvo la causa debido a la “mala actuación de la Justicia Federal de Tucumán”.

También hicieron hincapié en la lucha que su familia (especialmente Marcela, quien es una de las Madres de Plaza de Mayo) ha emprendido en búsqueda de justicia. Además, pidieron al papa su intermediación y ayuda espiritual.
“Apenas Francisco leyó la carta, nos llamó. Fue una sorpresa grande y una emoción enorme recibir un llamado del Sumo Pontífice. Por suerte, cuando atendí estaba mi mamá cerca y le pasé el llamado. No pudo contener sus lágrimas al contarle toda su lucha de 42 años”, relató Graciela. Y agregó: “estamos conmovidas, es un honor y una luz de esperanza. Nos dijo que pasaría nuestra carta a una autoridad de la Santa Sede que tiene bajo su cargo estos temas. El papa espera que todo marche más rápido, nos bendijo y pidió que recemos mucho por él”.

La hermana de Alberto contó que no se trata de la primera misiva que envían a Francisco. “Ya habíamos mandado una en octubre y no tuvimos respuesta. Me pareció extraño porque sabemos que él suele comunicarse con la gente cuando recibe un mensaje así”, admitió. Por ello, agradeció la intermediación del obispo riojano. “Tenemos una relación muy cercana con Colombo. Siempre nos acompañó, no es alguien a quien haya que pedirle audiencia para conversar”, resaltó Graciela.

Según su testimonio, la causa no avanza hace más de un año pese a la indagatoria realizada a Milani en febrero del año pasado, a la cual asistió luego de tres años de su citación y en la que negó haber conocido al soldado Ledo. El ex jefe del Ejército se encuentra bajo prisión preventiva por otra causa que lo investiga por secuestros durante la última dictadura militar.

“Mi madre ya tiene 87 años y le pide a Dios que le dé unos años más para llegar a ver justicia por su hijo”, expresó. En ese sentido, se refirió a la actuación del juez anterior en la causa, Daniel Bejas, a la cual calificó como “muy mala”. “Con él nos tocó batallar mucho y se lo dije personalmente”, manifestó. En noviembre de 2016, Bejas se excusó de seguir interviniendo en la causa y el juez federal N°2 Fernando Poviña asumió su lugar. Según el fiscal federal N°1, Carlos Brito, Milani habría encubierto los crímenes de lesa humanidad perpetrados contra el soldado Ledo y falsificado el sumario de su deserción. Sin embargo, la intención de la familia de Alberto es que el juez evalúe las pruebas que continúan presentando y califique con mayor severidad los presuntos delitos de Milani.