Denuncian a funcionarios del ministerio de Defensa por irregularidades en la Campaña Antártica

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La Oficina Anticorrupción presentó una denuncia judicial por “negociaciones incompatibles con la función pública” contra el hoy director de Sanidad de la Armada, comodoro Marcelo Cristian Tarapow, y ex funcionarios del actual gobierno, por un intento de direccionamiento en la licitación de la Campaña Antártica Verano 2016/2017, que tenía un presupuesto de $ 552 millones. “Surgen de esta profusa investigación importantes hallazgos que evidencian un accionar carente de parcialidad, en el que se habrían insertado intereses particulares, en miras a favorecer a la firma Trade Baires International SA, dañando con ello la imagen y el prestigio de la administración pública”, sostuvo en su denuncia judicial la Oficina Anticorrupción (OA).

El comodoro acusado por la Oficina Anticorrupción es hermano de Guillermo Tarapow, quien estaba a cargo del rompehielos Irízar cuando ocurrió el incendio devastador, hace poco más de 10 años.

El trámite de la licitación había empezado en mayo de 2016, cuando el Ministerio de Defensa estaba ocupado por el actual senador riojano Julio Martínez (UCR). El plan era contratar un buque polar, un rompehielos y dos “helicópteros pesados navalizados”, para lo cual se habían presentado cuatro empresas oferentes. Sin embargo, no se hizo la contratación, porque tres proveedores no cumplían con todos los requisitos establecidos por Tarapow en el pliego de licitación y el cuarto oferente, que era Trade Baires, pretendía cobrar un 51% más que lo presupuestado.

En la denuncia, la OA planteó que Tarapow generó las condiciones técnicas en el trámite de la licitación para que Trade Baires sea el único proveedor en condiciones de cumplir con las especificaciones requeridas. Es que en los pliegos elaborados por Tarapow se estableció que el Estado iba a elegir a la empresa que pudiera proveer los elementos en forma “total, en bloque y a un mismo oferente”. Además, se pedía que el buque polar tuviera una “cubierta de vuelo y hangar por diseño”, algo que sólo cumplía el buque Vasiliy Golovnin, de Trade Baires.

De hecho, pese a que esa empresa ofertó en la licitación por US$ 30,7 millones, que era un 51% más de la previsión presupuestaria, Tarapow propuso aceptar la propuesta, “ponderando su cumplimiento desde el punto estrictamente técnico y desestimando las restantes ofertas”. Fue luego la Comisión Evaluadora de Contrataciones del Ministerio de Defensa la que desestimó todas las ofertas, incluidas la de Trade Baires, por el excesivo monto ofertado en la licitación.

La Oficina Anticorrupción se preguntó “cuáles han sido los argumentos brindados por el comodoro de marina Tarapow a fin de requerir la contratación” conjunta y en bloque. Además planteó que debió “fundar debidamente” ese requisito. Y lo acusó, directamente: “¿O será que tras el velo de esta solicitud se escondió un solapado interés en beneficiar a Trade Baires International, firma que dispone, a diferencia de otros proveedores (oferentes), tanto de un Buque Polar (Vasiliy Golovnin) como de un Rompehielos?”.

La denuncia de la OA, también mencionó que a todo eso “debe sumarse su vinculación previa con la firma de mención y el Buque Polar Vasiliy Golovnin, ya que había sido el encargado de dirigir la Campaña Antártica de Verano 2015/2016, empresa que se concretó a través de la utilización de dicha embarcación”.

Consultados por Clarín, desde la Armada intentaron deslindar responsabilidades y señalaron que “si bien la Armada cede personal y medios navales para la campaña antártica, el Comando operacional del Estado Mayor conjunto del ministerio de Defensa es el responsable de la planificación, conducción y logística de las campañas antárticas”. Además, aseguraron que “esa licitación se cayó por costos excesivos de las ofertas y la Campaña Antártica Verano se hizo con medios de la Armada”.

El organismo que dirige Laura Alonso aseguró que, más allá de la caída de la licitación, el delito se habría cometido al intentar direccionar esa licitación. Y también pidió investigar a ex funcionarios del Ministerio de Defensa, como Walter Ceballos, que en ese entonces era secretario de Servicios Logísticos del Ministerio de Defensa, ya que encabezó una misión paralela para realizar una contratación directa con una empresa sudafricana que participaba en esa licitación.

Fue tal el escándalo que se generó en su momento con esta licitación, que el Gobierno realizó la Campaña Antártica Verano 2016/2017 con medios propios, sin rompehielos ni buque polar, por la mitad del precio que se había establecido en la licitación original. Para ello usó barcos propios y tres aviones Hércules.

En cambio, este año el Gobierno puso en el mar al rompehielos Irízar, que en 2007 se incendió y recién volvió a ponerse en funcionamiento en la Campaña Antártica Verano 2017/2018, que arrancó en diciembre del año pasado.

Fuente: Clarín