Un colegio privado no le renueva la vacante a un chico con Síndrome de Asperger

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La violencia hacia las mujeres ya es una cuestión de Estado: la campaña “Ni una menos” nos contagió la lucha, y en los trabajos las mujeres ya se están animando a denunciar el acoso sin sentir vergüenza o temor a represalias. Estamos sentando antecedentes de lucha y derechos adquiridos en materia de igualdad de género. Pero ¿qué pasa con los más chicos? Ellos son como esponjas, se nutren constantemente de lo que absorben de su entorno, nos imitan y se convierten por momentos en el fiel reflejo de lo que ven a su alrededor. No pueden escapar del círculo familiar que les toca, y cuando lo hacen por un rato ¿cómo los tratan sus pares, sus docentes, las autoridades de los colegios?La escolaridad es un derecho constitucional que contribuye a la formación de la identidad y el desarrollo, entonces no debería ser un obstáculo acceder a ella.

Natalia De Caminos tuvo la valentía de denunciar ante telefenoticias.com.ar un hecho de discriminación hacia Francisco, su hijo de 15 años, de parte de un colegio privado de La Rioja: no le quieren renovar la vacante por tener Síndrome de Asperger.“Francisco va a este colegio desde segundo grado. Este año le niegan la reinscripción. Las autoridades de la institución y la psicóloga se apoyan en una evaluación que se le hizo a Francisco a los 7 años. Actualmente, tiene un nuevo diagnóstico y un tratamiento más abarcativo”, cuenta la mamá.

¿Quizás sea el prejuicio nuestro mayor enemigo a la hora de aceptar la diferencia en el otro y por eso, lo maltratamos o dejamos de lado? O ¿tomar como verdad absoluta, lo que nos inculca nuestro grupo de pertenencia, sin siquiera dar lugar a la duda? O ¿la cultura individualista que avanza y no nos permite ver más allá de nuestras narices? o ¿la falta de información respecto a las cuestiones de salud, crianza y apego, sobre todo de los más pequeños: las generaciones futuras? Entre tantas cuestiones posibles.

¿Qué es el síndrome de Asperger?

El Síndrome de Asperger es uno de los Trastornos del Espectro Autista (TEA), que afecta la comunicación y las relaciones sociales del niño. Esto no implica que la integración del niño a la institución educativa esté limitada; al contrario, favorece su desarrollo.

A los niños con Asperger se los percibe con inteligencia normal y, a veces, superior a la media. Pero su dificultad está en enfatizar con sus pares: su problema es psicosocial.Por ejemplo, suelen gritar en situaciones indebidas, lo que tiene consecuencias negativas para ellos y su entorno. Muchas veces, incluso, llevando a la discriminación del menor por considerarlo inadaptado socialmente, por quienes desconocen que se trata de una enfermedad, no es por ser travieso o caprichoso.

Dicen los especialistas que la mejor manera de conectar con ellos es desde la empatía, tienen muy buenos pronósticos en términos de inclusión social, si reciben el apoyo terapéutico necesario. Nada más lejos de lo que ocurrió en la institución que debía contener a Francisco y su familia.

Ignacio Gath, psicólogo del Departamento de Infanto Juvenil del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) explica que “los chicos con esta condición viven ansiosos porque no son incluidos socialmente. El colegio es el lugar de pertenencia por excelencia para el desarrollo infantil. Si en este espacio te miran de reojo o discriminan, se genera una sensación de incomodidad que no contribuye al avance del desarrollo de la persona”.

”Todo niño tiene derecho a tener amigos. Educar no es solo sumar y multiplicar, en el colegio aprendemos a socializar, a respetar normas y comprenderlas, a ser solidarios y empáticos”.
Algunas veces, los niños con Asperger no tienen el apoyo necesario por medio del equipo de la escuela pero lo pueden conseguir por obras sociales. Aparece la figura del docente integrador, que no todos los colegios tienen. El certificado único de discapacidad que formaliza este diagnóstico, si es presentado en la obra social permite que accedan al derecho del gabinete psicopedagógico.

“Mi hijo logró superarse y hacer amigos. El Ministerio de Educación riojano no ha tomado ningún tipo de resolución, todo lo contrario: notificó a la escuela que si se presentaba el primer día debían reinscribirlo. Fran sigue sin ir a clases pero figura en la lista de asistencia. Nosotros reclamamos que sean respetados los derechos constitucionales, universales y elementales de Francisco. El derecho a la educación, el derecho a la inclusión y a la no discriminación”, agrega Natalia Caminos.

La resolución del Consejo Federal de Educación 311/16 prohíbe a las escuelas públicas y privadas negar la inscripción o reinscripción a los alumnos por motivos de discapacidad, ya sea directa o indirecta. Esta resolución es una norma federal para garantizar los derechos promulgados en la Convención Universal de los Derechos por Discapacidad que han tomado jerarquía constitucional en la Ley 27044. La resolución es una herramienta para que se cumplan estos derechos pero hasta hoy Francisco sigue sin ir a clases.

No discrimines, informáte

Signos de alarma para reconocer a un niño que podría padecer Asperger:

o Evita la mirada tanto con sus pares como con otros adultos.
o No responde a su nombre.
o No posee lenguaje, utiliza escasas palabras o las repite.
o Refiere a temas de su exclusivo interés (dinosaurios, trenes, dibujos animados, etc).
o Preferencia por el juego solitario. No presenta juego simbólico.
o No señala objetos fuera de su alcance como muestra de interés por obtenerlos.
o No dirige la mirada hacia objetos que otras personas le están señalando.
o No responde a pedidos realizados por un adulto.
o No muestra interés para relacionarse con pares.

Informe de Adriana Sandro, Periodista y Lic. en Psicología – MN 53315 |
Twitter: @adriana_sandro