La grieta del macrismo: Sumar lo que sea

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La UCR y el PRO no comparten los mismos pensamientos. Estaban encaminados en el operativo de incorporar a los ex bederistas, hasta que aparecieron los primeros sondeos, especialmente en la Capital


 

No todo lo que brilla es oro en la oposición riojana. El Plan “Sumar lo que sea” ya se transmite en los primeros números que circulan en el mundo político local.

El macrismo se presentó como alternativa al peronismo, identificado como bederismo, en La Rioja, y en los últimos meses, especialmente el senador Julio Martínez empezó a sumar a todos aquellos que criticaban al ex gobernador Luis Beder Herrera.

Nunca pensó en la reacción de la sociedad, cuyo núcleo está en el departamento Capital, que le dio el último triunfo en la Capital. “Ese juego político habría hecho caer en 10 puntos al proyecto del Presidente en La Rioja”, comentó un dirigente pensante del macrismo puro.

El radicalismo nunca tuvo ambición de poder y ahora muestra que está desesperado, y hasta convencido que ya es gobierno cuando falta un tiempo, y en el marco de peor momento de Macri por la economía.

Más distante aparece el PRO, cuyos dirigentes usan algunos medios de los ex bederistas, pero se sacan pocas fotos.

El antibederismo que habían encarnado y les había dado resultado empezó a generar una grieta en Cambiemos: los empleados de Beder Herrera, hoy son sus socios. Y hasta han generado una dependencia de subsistencia para los representantes del gobierno nacional.

El pensante dirigente del macrismo puro expone sin tapujos que “lo mejor que le pasó al peronismo es que nosotros hayamos sumados a ellos”. Salvo Beder Herrera, el corazón del gobierno bederista sonríe y participa de actos con el radicalismo, que conforma la alianza Cambiemos.

Desde Chepes le avisaron a Martínez el descontento, a través del diputado Daniel Miranday. La respuesta fue sacarse fotos con el peronismo departamental bajo el argumento que trabajan por ese sector olvidado de la provincia.

Encendió también la llama interna el premio que gestionó Martínez con Felipe Álvarez para que sea coordinador social, mientras que la mayoría de la dirigencia está en el llano. Hasta se desbocan al decir que se gestionan ATN para los ex bederistas como Alberto Paredes Urquiza, y que el sector de Teresita Luna maneja los Argentina Trabaja.

Este viernes, Martínez bajó el tono de pensar en el 2019 y cambió el discurso, tras la foto con Néstor Bosetti. La grieta está abierta en el macrismo que el apresuramiento ya empieza a pasar facturas.