Para evitar desgastes, Cambiemos irá con listas de unidad en 9 provincias

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Son aquellas en las que no hay primarias obligatorias. Entre ellas, Córdoba, Tucumán, Santa Cruz y San Juan.

El año electoral en el horizonte empieza a generar rispideces entre los socios de Cambiemos. En enero, el PRO había dejado saber que habilitaría las primarias para elegir gobernador en los distritos donde no hubiera un liderazgo claro. Esa idea, que representaba un giro de 180 grados respecto a 2017 levantó revuelo en el radicalismo y en la mesa chica del macrismo aseguran que trabajarán para evitar las PASO. Ahora, los socios sí lograron ponerse de acuerdo en una nueva regla de oro para la convivencia: no habrá internas en aquellas provincias donde no hay primarias obligatorias.

La principal razón que exponen en el Gobierno es que, sin un mecanismo claro y con el seguro de adelanto de las elecciones provinciales, para separarlas de las nacionales los oficialismos provinciales -casi todos peronistas- podrían interferir en el proceso interno de Cambiemos. En el Gobierno creen que eso es precisamente lo que ocurrió en San Luis el año pasado, cuando el alfonsinista Toni Lorenzo desafió a la lista oficial de Cambiemos, con el supuesto impulso de los Rodríguez Saá.

El radicalismo, con histórica pasión por las internas y más estructura, territorialidad y afiliados que el PRO en las provincias, llevaría ventaja. En cualquier caso, la medida consensuada busca garantizar armonía en provincias fundamentales para asegurar el objetivo mayor de Cambiemos: la reelección presidencial de Mauricio Macri.

Las provincias sin PASO son muchas: Córdoba, Tucumán, Río Negro, Misiones, Formosa Jujuy, Santa Cruz, La Rioja, San Juan. Cada una tiene particularidades y realidades políticas muy distintas.

Córdoba, con 2,7 millones de electores empadronados -la segunda, a nivel nacional- es donde la discusión está más abierta. En ese distrito, fundamental para que Macri ganara en 2015, Cambiemos tiene además buenas chances de sumar un gobernador, pero quizás demasiados aspirantes al cargo. Héctor Baldassi por el PRO y los radicales Mario Negri y Ramón Mestre. Los macristas no apoyarán necesariamente al ex árbitro. Como un gesto, el 7 de mayo la mesa de Cambiemos que integran Marcos Peña, Rogelio Frigerio, Humberto Schiavoni y Francisco Quintana, por el PRO; José Cano, Alfredo Cornejo y Gerardo Morales, por la UCR; y Maricel Etchecoin y Maximiliano Ferraro, por la Coalición Cívica se dará cita en la provincia mediterránea. El siguiente encuentro de ese tipo será en Santa Fe, donde sí se podrían realizar internas -hay PASO- pero buscan evitarlas. “Vamos a apoyar al que tenga más votos”, dice uno de los negociadores del PRO.

En Tucumán, otro distrito decisivo con 1 millón de votantes también está revuelto el avispero. Demasiados candidatos, pero ninguno convence en la única provincia con ley de acoples: ni el intendente de la capital Germán Alfaro, ni Cano, ni el recién llegado Alfonso Prat Gay. Tampoco, la senadora Silvia Elías de Pérez. Mucho menos, Domingo Amaya -apuesta de Frigerio hace un año- quedó muy relegado.

El escenario es diametralmente distinto al de distritos con liderazgos ordenados como Jujuy, donde Morales gobierna o a aquellos como Misiones, donde Schiavoni mide bien o San Juan y San Luis donde es improbable que Eduardo Cáceres y Enrique Ponce -que no disimulan sus ganas de ser- se atrevan a desafiar a Roberto Basualdo y Claudio Poggi, respectivamente.

En Santa Cruz nadie discute las chances de Eduardo Costa, pero el hombre con más votos tiene pésima relación con sus correligionarios y con los delegados del PRO. “Si perdemos la elección, será culpa nuestra y no mérito del peronismo”, señalaron en el Gobierno.

En Formosa -como Santa Cruz, otra provincia con ley de lemas y sin PASO- Luis Naidenoff y Ricardo Buryaile buscan lo mismo. Más problemático parece ser La Rioja con el radical Gerardo Martínez y el intendente Alberto Paredes Urquiza, según Clarín.

En el PRO admiten por lo bajo que los radicales terminarán por inclinar la balanza a favor de sus candidatos en los principales distritos. La posibilidad de una victoria -apostaba un importante dirigente de la Ciudad, donde Cambiemos todavía no pudo conformarse- les dará a los radicales su principal argumento -y no uno precisamente nuevo-de cara a 2023 para la interna con el Pro: federales vs unitarios, las provincias contra el centralismo.