Editorial: La Rioja no toma conciencia frente a una posible crisis

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Los que peinan canas conocen la mayoría de las crisis que se debió afrontar en la democracia contemporánea. La hiperinflación de Raúl Alfonsín, la falta de pago de salarios en el gobierno de Bernabé Arnaudo y la salida anticipada de Fernando de la Rúa. ¿Que podría pasar entonces ahora?-

La Rioja depende casi exclusivamente de los recursos que llegan desde la Nación mediante la coparticipación federal o los extras, que son acuerdos políticos encubiertos. Hoy se destinan casi el 95 por ciento para pagar los salarios a los empleados públicos. Los otros gastos del Estado se solventan con los extracoparticipables y la recaudación propia en una provincia que pocos pagan a tiempo sus impuestos.

Este viernes el gobierno de Mauricio Macri detalló medidas que impactan directamente en el quehacer riojano. Una de ellas es el parate de la obra pública (escasa para este sector de la provincia) y bajar aún más el gasto público en pos del déficit fiscal.

En otras palabras, sin obras no hay empleo para la construcción; y sin el envío de fondos pone en alerta sobre el pago de sueldos a los empleados públicos, que es la principal industria en la provincia.

Muchos riojanos ven de lejos de lo que pasa en el país, como si La Rioja fuera una isla. El buen discurso que usó el macrismo y que se transformaron en votos provocó que los sectores más vulnerables avalen que aumenten las tarifas, aunque ellos mismos son los que no puedan pagar. Se ilusionan que la provincia continúe con el subsidio de 30 millones de pesos a la luz.

Hoy La Rioja no genera nada. No se quiso hacer minería por una cuestión electoral, por lo cual gobierno que gobierne se dependerá de su suerte. Todo pasa alrededor del abultado Estado. Quien desliza alguna líneas cuando habla es el ministro de Hacienda, Ricardo Guerra. Al gobierno de Sergio Casas se le hace cuesta arriba mantener al día los salarios.

Hay mucha gente que no trabaja, ya que sabe que lo mismo le pagarán los sueldos. Pero hoy el panorama es negro porque un resfrío de la Nación es una gripe A para la provincia.

Se baja el gasto público nacional y se acentúa la atención en los hospitales públicos, es decir se incrementa el sistema de salud, ya que no hay dinero para los que estaban protegidos por la Nación.

Los ejemplos son incalculables adonde todo se encuadra en comentarios macristas y kirchneristas respectivamente a la hora de traerlos a discusión.

Más allá de eso, La Rioja no toma conciencia de lo que se vive por estos días. Por eso, no está preparada para una crisis similar o peor a la del 2001 u otras, la de los bonos y todo lo que se vivió o se puede conocer a través de los abuelos y los padres.