La guerra silenciosa: Se perdió la llave de la caja

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Ricardo Guerra (ministro de Hacienda) es Luis Beder Herrera, que a su vez es Federico Bazán (gerente del Banco Rioja), que es lo mismo decir los directorios de las empresas estatales SAPEM.

Hoy el gobierno está en una guerra silenciosa por los recursos. Guerra -es decir el ex gobernador- dispuso aplicar un programa de emergencia económica en la administración de Sergio Casas, previo a que se conozcan los detalles del acuerdo con el FMI.

Así se apagó el teléfono celular del titular de Hacienda que ya no atiende ni a los propios funcionarios del gobernador, ni a intendentes, ni a diputados y otros.

De un día para otro, ya no hubo más “Ok” y mucho menos autorizaciones de pagos, lo que ha desatado en el seno gubernamental un cruce de acusaciones por la falta de fondos para afrontar compromisos, como son los planes que maneja la clase política.

La Secretaría General de la Gobernación se queja porque es una área clave, los Ministerios hacen planteos como las secretarías y todos terminan en los oídos de Casas.

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Nadie encuentra la llave de la caja. Solo los privilegiados ingresan al subsuelo del Banco Rioja, adonde se guarda el dinero riojano como del Banco Central para ser distribuido en el NOA.

Se eliminan gastos superfluos para abonar los salarios y caen así planes bajo el argumento que el medio aguinaldo está a la vuelta de la esquina.

Guerra no pasea por los pasillos de la Casa de Gobierno, ya que su ingreso es casi exclusivo desde la calle San Nicolás de Bari (O).

Unos pocos además conocen el nuevo número telefónico del gobernador, que lo cambió por temor a las escuchas. Frases clásicas: “no hay dinero”, “aguanten hasta la semana próxima”, entre otras se escuchan en los despachos.

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Unos aseguran que el plan crisis se puso en marcha por lo que se avecina en el país y otros, más atrevidos, afirman que es en represalia a lo que pasó en el último congreso del PJ al desconocer al bederismo. Lo cierto que hoy nadie encuentra la llave de la caja.