Estudian la historia de Angelelli, Murias, Longueville y Pedernera por sus beatificaciones

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Las beatificaciones de monseñor Enrique Angelelli, de los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longueville y del laico Wenceslao Pedernera, realizaron otro paso: la Comisión de Teólogos que designó la Congregación para la Causa de los Santos, comenzó a estudiar la “positio”, esa especie de “resumen” de la documentación acompañada junto a la presentación del contexto histórico del “asesinato de nuestros cuatro testigos en la fe” y la aprobación de los especialistas del proceso jurídico que se llevó adelante.

Así lo informó el obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Daniel Colombo, al precisar en qué instancia se encuentran la causa de beatificación de Angelelli, de Murias y Longueville y de Pedernera.

En ese marco, pidió rezar por la glorificación de estos “testigos de la Iglesia riojana”. “No sabemos cuánto tardará ese estudio de los teólogos, pero confiamos serenamente en la experimentada sabiduría de la Iglesia que tendrá ante su vista la vida y la entrega de Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao. De pronunciarse un dictamen favorable, tocará a la Comisión Plenaria de Cardenales del Dicasterio para las Causas de los Santos hacer su propia evaluación”, puntualizó en un comunicado.

Monseñor Colombo invito a rezar y a “unirse a toda la Iglesia en este camino de reconocimiento del testimonio ejemplar de nuestros hermanos asesinados sucesivamente en julio-agosto de 1976” e incluyó la oración por la glorificación de Monseñor Angelelli, Carlos Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, para rezar en las familias y comunidades.

Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que en Él y por Él manifestaste bienaventurados
a los que tienen hambre y sed de justicia,
y a los perseguidos y ultrajados por causa suya,
te imploramos que la Iglesia en Argentina
recoja y siga haciendo fecunda
la siembra evangélica de los Siervos de Dios
Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias,
Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera.
Te pedimos la gracia de ver proclamados sus nombres
entre los mártires de tu Iglesia.
Que sus vidas y muertes, como testigos de la fe en Jesús,
afiancen por tu Espíritu la esperanza
en el corazón de tu pueblo,
para que, peregrinando hacia el Tinkunaco final,
construya la paz en la justicia y el amor. Amén.