Nación busca un ajuste en La Rioja y que se haga cargo de obras y gasto social

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La Rioja no es una isla y menos el gobierno de Sergio Casas que se esconde de las convocatorias del Presidente: la próxima será en la localidad salteña de Cachi. Mauricio Macri invitó a todos los gobernadores del noroeste argentino para manifestarle los que todos conocen: ajustar sus cuentas para bajar el déficit.

Desde la Provincia, Casas avisó que no hará ningún recorte que repercuta en los 85 mil empleados públicos, mientras que en varios despachos de Balcarce 50 se está estudiando que las provincias absorban con sus recursos parte del gasto social y de los emprendimientos de obra pública.

Una opción es que las provincias financien parte de los planes sociales y que esos montos sean descontados automáticamente de los giros que se hacen por la coparticipación.

La otra opción que está en estudio es la de modificar la relación del financiamiento de la obra pública entre Nación y provincia, luego que la Nación hará fuertes recortes en el gasto político de la administración pública. Pero también que imiten la iniciativa los gobernadores.

Macri quiere realzar el gesto simbólico de bajar el gasto en su administración, en línea con la reducción de altos cargos políticos que anunció este año. El jefe de Estado también buscará que ese mensaje de austeridad sea imitado por el Poder Legislativo y el Poder Judicial.

El último año, el Gobierno logró acordar una Ley de Responsabilidad Fiscal con los gobernadores para que reduzcan el gasto hasta 2020. Allí volcaron medidas tales como que los cargos públicos sólo aumenten en relación al incremento de la población, y evitar el aumento de gasto en los meses finales de mandato.

El plan de recorte que ideó Nicolás Dujovne suspenderá por dos años los ingresos a la administración pública nacional, salvo en las Universidades, el Conicet y el servicio exterior.

El nuevo recorte que aplicará la Casa Rosada estas semanas incluye vender todos los automóviles que tiene el Poder Ejecutivo y sólo tendrán chofer el jefe del Estado, los ministros y secretarios de Estado. Otra de las cuestiones que se terminarán para la gran mayoría de los funcionarios son los viajes en avión en la categoría business; una vez más, sólo los ministros mantendrán ese beneficio.